Vulnerabilidad

Amor.
Nos hablan de ese sentimiento desde que somos capaces de entender algo, desde que conectamos miradas el tiempo suficiente como para que la otra persona entienda que la hemos escuchado. Nos hablan del amor de nuestros progenitores, de lo mucho que nos quieren, de lo mucho que nos van a querer siempre. Luego llegan los demás: la amistad de la infancia, la primera pareja, las mascotas… Mucho amor en diferentes cajas, botellas y envoltorios. Pero parece que nadie se sentó a hablarme del amor propio, el único que realmente podía salvarme la vida.

Porque sí, vas a necesitar salvarte, más de una vez, de un mundo que te lo promete todo y que a la vez te deja vacío.

Nunca nadie me dijo: llora, pero luego ámate. Porque mi piel ha sentido muchas lágrimas resbalar por cada poro, con cada milímetro menos amor, arrasando con más angustia. No me explicaron que era importante quedarme en silencio a escucharme. Hay un monólogo que parece silenciado, pues hace mucho que no me escucho. Tampoco me dijeron que era importante cuidar mucho mi cuerpo para mantener sana mi mente y para que todos los niveles químicos estén equilibrados y así sentirme feliz. No me dijeron que era importante primero sentirme segura conmigo misma y luego agradar, si eso, a los demás; que era importante tener citas conmigo misma y que no me tenía que avergonzar de ir sola al cine porque justamente eso es lo que quiero.

Doy gracias a los veinte, porque esta edad es para eso, para saber qué quiero y cómo me puedo querer. Porque un día te das cuenta de que todo en lo que te habías centrado no es más que humo, que lo realmente importante es lo que llevas dentro porque lo reflejas en todo lo que haces fuera. También te das cuenta de que hablar de sentimientos es más tabú de lo que imaginabas porque muchas personas aún no saben que lo que sale por tu boca es oro y merece ser tratado como joya. Que los discursos de aceptarse tal cual una/o es están muy bien, pero que el trabajo real está en el día a día. Mereces quererte mucho, pero que sea de verdad. Que las charlas motivacionales están genial para guardarlas en la cabeza, pero hasta que tu corazón no las sienta se quedarán en una nube perdida.

El amor propio tiene muy poco que ver con cómo te sientes con tu apariencia. Se trata de aceptar todo de ti mismo. Tyra Banks

El amor propio empieza por conocerte en silencio, por ser capaz de escucharte y entender que no pasa nada. Puede que no te guste todo lo que veas de ti, pero es mejor saber que desconocer. Al menos, si te escuchas podrás mejorar por y para tus necesidades, no según los estereotipos que resuenan en la sociedad. El amor propio también empieza en el reflejo, no solo el de un espejo, sino el de los propios ojos. Creo que no hay casi nadie que no tenga complejos y debe ser un gran problema de la sociedad porque desde luego no hemos nacido para sentirnos así. Los animales no viven la vida con ese lastre.

Esta es una de las charlas que tengo conmigo misma, cuando me obligo a apagar la música para escucharme; silenciarme es de las cosas más feas que me he hecho. Recuerdo que odiaba cuando de pequeña me mandaban a callar, pero yo a mi misma me lo he hecho tres mil veces peor. Yo también me he mirado frente a un espejo y he visto algo que no me gustaba. Y más triste es el discurso de auto motivación que intentas darte, o las falsas motivaciones a las que pretendes aferrarte.

Cuantas veces me habré planteado ¿cuándo lo haré mejor? ¿Cuándo me priorizaré? Si parece que en esta sociedad el cuerpo y la mente no son prioridad… Y ¿Qué hace que esta vez sea la definitiva? No lo puedo saber, no creo en las películas o libros que un día todo cambia y jamás vuelves a sufrir una crisis existencial. Creo en los subidones y los bajones de tensión a lo largo de la vida. Pero, sin duda, es importante que esta reflexión no te pare y para mí es hora de dar un subidón.

Estás son las cosas que hago para mejorar mi vida:

Mental

Escuchar a los demás


Puede que parezca una locura pero escuchar las experiencias de los demás me enseña que no estoy sola en el mundo, que la que tiene la vida resuelta también tiene bajones. Y no os equivoquéis, eso no me hace feliz; me hace sentirme acompañada en una sociedad en que lo importante no es el humano, es el dinero. Escuchar a los demás me da paz y amor, porque la confianza y la necesidad de intercambiar palabras es afecto.

“Te escucho, te entiendo. Estás en una zona segura para contarme cómo te sientes y valoraré ese acto porque para ti lo es todo”

Mantra para escuchar a la humanidad

Tener tiempo a solas


Recuerdo un fin de semana que fui a Barcelona para examinarme. Estaba sola, pasé casi todo el día en silencio, pasee hasta que mis piernas no pudieron más. Y estallé a llorar, porque hacía mucho que no pasaba tiempo conmigo. Dejé que mis reflexiones fueran lo más importante en mi cabeza, me dejé guiar por mi apetito y fui muy feliz. A veces, cuando me escucho, una ternura me invade; la sensación de que sigo presente… Me gusta pasear con música, con el simple ruido del viento, en compañía…Pero soy consciente de que necesito pasar tiempo conmigo misma.

Quién necesita disfraz si el hecho de ser uno mismo ya asusta a cualquiera. Elena Poe

Meditar


Y no, no soy de las que se levanta cada día a las seis de la mañana a sentarme románticamente en medio del campo a sentirme como Siddarta. Para nada. A veces medito dos días seguidos y luego estoy una semana sin hacerlo. Soy sincera, estoy cansada de sentir que todo el mundo en redes sociales es perfecto.

Voy a intentar meditar más sin duda y puede que algún día me sienta bien como para hacerlo cada día, pero hoy por hoy no es el caso. Sin embargo, cuando consigo meditar me siento tan bien que el recuerdo perdura a través de los días.

Expresarme


Cuanto más transmito a través del arte más mía me siento y más distante de ser la persona que muchos creían conocer. Cada vez que miro hacia atrás, más sé que no voy a volver. Expresar lo que soy o lo que siento a través de la creatividad es mi única manera de ser, claro que luego soy social y salgo de fiesta, rutinas de trabajo, etc. Pero si no puedo ser realmente yo en cualquier situación me convierto en un muñequito de papel, uno que no puede ser quemado, ni roto, ni arrugado, pero que no es Laia. Así que me espera una vida muy bohemia, a pesar de lo mucho que he intentado ser otra cosa.

Did you ever realize how much your body loves you? It’s always trying to keep you alive. It’s making sure you breathe while you sleep, stopping cuts from bleeding, fixing broken bones. 
Did you ever realize how much your body loves you? It’s always trying to keep you alive. It’s making sure you breathe while you sleep, stopping cuts from bleeding, fixing broken bones, finding ways to beat illnesses that might get you. Your body literally loves you so much. It’s time you start loving it back. Anónimo

Cuerpo

Diferenciar mi imagen del espejo de la de mis ojos


Cuando me miro en el espejo, mil anuncios y posts perfectos de Instagram asaltan mis neuronas. Y no soy inmune a esa terapia de shock, de hecho me he hundido muchas veces en esa lancha de complejos que la sociedad ha lanzado a mar abierto. Pero el ratio de mis ojos es mucho más pequeño y el color de mi piel me parece más bonito. Las marcas, estrías y celulitis directamente de mis ojos no parecen tan terroríficas ni una amenaza a mí integridad. Por lo tanto, es muy importante diferenciar entre lo que mis ojos ven y el reflejo del espejo.

Como alimento mi cuerpo


Hace mucho que soy vegana, y ese fue uno de mis primeros actos de amor hacia mi cuerpo. Pero como ya he dicho antes, nada es eterno, y también me he sentido mal con mi cuerpo después. A día de hoy intento alimentarme, según lo que ya sé, con la intuición de mi cuerpo. Y no, no soy nutricionista y no te digo para nada que hagas lo que hago yo. Cada uno lo hace lo mejor que puede con lo que tiene y eso es la vida.

Hacer ejercicio


Y en esta ley reina la misma que la meditación: no practico ejercicio cada día y me frustro muchas veces por ello. Pero al final, lo importante son esos minutos en los que sí ha triunfado el cuidado por mi cuerpo, la voluntad de hacerlo y las ganas de continuar.

Creo que cada día tomo mejores decisiones, intento ser mejor persona y compartir mi viaje es parte de ese crecimiento personal. No es perfecto, no es un guión a seguir, es simplemente una persona no siendo perfecta, explicando la verdad de su vida. Y en eso, yo le veo belleza.

Stay wild, be kind.

Laia