Slow Fashion

Es domingo, estoy escuchando alguna versión acústica de La vie en rose y hay esa luz crepuscular en el ambiente que tanto caracteriza un domingo por la tarde. Los domingos siempre me han puesto triste, era el final de la libertad durante el instituto. Más tarde, también cuando trabajaba, y hoy, en tiempos de confinamiento, aunque me siento más libre esa sensación también me persigue.

No he escrito nada en unas semanas para este espacio, la verdad es que porque no quiero llenar páginas si no son reales, si no son cosas que hagan de este mundo un lugar mejor. Y también porque mi alma también se ha confinado, esta cansada y se esconde de todo, incluso del lector. He visto supurar muchas heridas en lo que llevamos de confinamiento. Es maravilloso, no os equivoquéis, supurar en el poco tiempo que llevamos de confinamiento significa que la herida esta abierta, esta llamando nuestra atención y que quiere ser curada. 

Vestido artesanal de México hecho por artesanos

Pero el confinamiento está escondiendo mi alma, algo que no me esperaba o, bueno, sí, pero no sabía como se sentiría. Mis amigas me llaman y me da miedo hasta exponer mi voz, con mi familia me pasa igual, puede que el confinamiento no le siente bien a la niña herida, le está dando lo que más quería: esconderse. Pero hay otra Laia, la que persigue proyectos, la que escribe bonito y la que quiere llegar a tu corazón para darle un abrazo de empatía. Es la que hoy escribe un artículo nada planificado, que va sobre la marcha y que divaga entre letras, esa soy yo, el trocito que hoy dejo ver.

Estaba buscando las musas cuando un mensaje entró en mi Instagram, una persona a la que conozco me pregunta de marcas de ropa conscientes y la verdad es que hacía tiempo que quería hablar sobre ese tema. Creo que todos hemos escuchado las palabras: ropa, industria, derechos humanos, mano de obra barata, etc. Es un tema escabroso sin duda, del que a día de hoy no puedo profundizar. Soy, ante todo, consciente de mis limitaciones, en este caso información.

Y aún así, eso no me parece una excusa, lo cierto es que quiero hacer algo al respecto, tomar decisiones conscientes y adecuadas a los pasos que doy en otras vertientes de mi vida. Es posible que este artículo dentro de unos años no me parezca suficientemente consciente, pero también veré que se aprende a veces de sopetón y a veces paso a paso. Así que estos son los pasos que yo misma estoy aplicando a mi vida ahora mismo:

Iniciación a la moda sostenible

Aquello que ya poseemos

Observar mis pertenencias:

En un mundo que te permite tener todo a tu alcance -o casi todo-, lo esencial es invisible a los ojos más que nunca. Y creo, que por ello, ahora está de moda el minimalismo, es el remedio de los atracones de comprar que nos damos, al antítesis del Black Friday, Cyber Monday o las rebajas. ¿Qué significa esto en nuestra vida? Que ahora no tenemos que mirar atentamente lo que no tenemos, sino todo el contrario, tenemos que mirar atentamente lo que ya tenemos y nos resulta una carga. Este espacio es tan útil para la moda como para todo tipo de pertenencia que tengamos.

Nuestras pertenencias:

Es momento de mirar a nuestro alrededor y observar qué cosas poseemos y no nos hacen felices, cuales nos resultan una carga y cuáles son esenciales. Incluso aconsejo inspiraros en Marie Kondo (ya sea con su libro o su serie en Netflix), esta diosa del orden enseña perfectamente este sistema de descarte. Recordemos que aquello que poseemos también nos posee, el exceso no es la clave, porque sino no podremos ver la esencialidad de la vida, los placeres sencillos. 

Deshacernos de nuestros excesos

Después de demostrar gratitud por todas aquellas cosas que un día nos hicieron felices pero que hoy ya no, es hora de tratarlas con respeto. Aquí hago un llamamiento a dos de las tres erres que tanto me enseñaron en el colegio: reutilizar, reparar y reciclar -el orden de los factores importa-.

Esta camisa es del armario de mi madre, mi showroom favorito. Además esta prenda la diseño mi abuela, doble de valor.

Dale una nueva vida:

Los jeans se pueden cortar, las chaquetas pueden llevar pegatinas nuevas y las telas se pueden teñir. Hay muchos tutoriales en Youtube de cómo dar una segunda vida a nuestras prendas, pero os dejo un libro que además nos enseña a teñir telas de manera natural.

Miremos esos viejos objetos con otros ojos:

A nosotros puede que no nos sirvan pero a otra persona sí. Y reciclar, en caso de que no sirva para nadie intentemos deshacernos de ella de la manera más respetuosa posible. Hay cosas que no podremos salvar, y no pasa nada. Simplemente intentemos deshacernos de ellos de la mejor manera posible, es decir, si podemos reciclar mejor que mejor.

Valorar

Una vez solo nos queden las cosas que nos sirven y nos aportan felicidad tomaos un momento para disfrutarlas y valorarlas. Es importante apreciar el espacio ahora renovado y lleno de cosas que os hacen felices, la sensación es importante y la tenemos que guardar para seguir con esta filosofía. 

Pegué diferentes pegatinas en esta chaqueta y me pareció nueva, es de mis favoritas ahora.

Aquello que aún no poseemos

Nuevas adquisiciones:

Si nos hacen falta cosas podéis hacer una lista de ellas, y recomiendo esperar un mes aproximadamente para valorar si realmente necesitáis estas cosas.

El orden de la lista:

Establece un orden de importancia, te ayudará a no agobiarte y creer que tienes que comprarlo todo. Mi consejo es que no compres nada que no te haga plenamente feliz o de lo contrario te querrás deshacer de ellos tarde o temprano. Cíñete a la lista y no compres algo que no necesites por muy bonito que sea. No te preocupes, volverás a encontrar esas prendas preciosas cuando las necesites.

Adquirir con valores:

Puede parecer sencillo pero no lo va a ser, de los creadores de “somos lo que comemos” llega “somos lo que poseemos” con secuelas famosas como: “escoger con valores”, “recordar que la vida es larga” y “que el mundo no se acaba en rebajas”… entre otras. Después de tener una lista por prioridades de las cosas que realmente nos necesitamos y queremos, toca plantearse el siguiente paso: los valores. En un mundo en que no sabemos qué es real y qué son fake news las decisiones en cuanto a compras pueden ser muy difíciles. 

COMPRAR MODA

Trueques con amigas/os:

Es lo primero que hago, tengo mucha ropa regalada por amigas y yo también la voy pasando. Es más he saqueado el armario de los noventa de mi madre muchas veces y he encontrado miles de tesoros. El trueque es una manera preciosa de pasar el tiempo con amigos, lo que para ti puede ser una carga para tu amiga puede ser un nuevo descubrimiento.

Los jeans que compré de segunda mano en un mercadillo

Segunda mano:

Uno de los placeres de la vida es ir a mercadillos, perderse por las calles de donde vivas y reconectar con tesoros al punto del abandono. También hay tiendas de segunda mano en casi cualquier ciudad y en algún pueblo y si no lo hay plantéate la opción de abrir uno, porque dar una segunda vida es un consumo responsable.

Apps: Vinted, Wallapop, entre otras son aplicaciones que abren el mundo de la moda de segunda mano un montón, desde la otra punta de tu país te puede llegar alguna ganga. Es como un mercadillo gigante virtual, no te pierdas esta opción puesto que tu también puedes vender en ella.Good and you: es una aplicación que te dice qué marcas son éticas y en qué ámbito.

Tiendas online: hay de dos tipos, las que aseguran valores respetuosos con la Tierra, la mano de obra y materiales y las que colectan ropa de segunda mano que nadie quiere y las transforman en artículos maravillosos y originales que te pueden gustar. Itziar Aguilera es una de las influencers que más me ha enseñado en este campo. 

Por lo tanto, ya sea que quieras una nueva adquisición con valores o que quieras disfrutar de esta “nueva” prenda original aquí te dejo unas cuantas ideas.

HIBUY MARKET

PALM SWIMWARE

CAMILA CTG

MAISXFRIDA

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Pinky Sand Ring + New Moon 🕊

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CAMALE_ON

AMT.

Si sabéis de más emprendedoras/es que aporten moda sostenible a nuestro mundo ¡Dejadlo en comentarios! Esta comunidad pretende aprender los unos de los otros, os deseo feliz jueves y mucho amor.

El mono que intercambié con mi amiga Tamara.

2 comentarios sobre “Slow Fashion

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